miércoles, 25 de marzo de 2009

Pir O pos


Dejando de lado la falsa modestia, debo admitir que soy merecedora de muchos piropos. A los lindos, siempre los agradezco, a los groseros, los ignoro, a los originales los celebro y si cumplen con la cualidad de ser originales, pero poco decentes, lo festejo para mis adentros, cosa que el emisor no perciba que me gustó.
Lástima que siempre que intento recordarlos, me falla la memoria y nunca puedo reproducirlos tal cual fueron dichos, con la gracia original, con esa picardía que suelen tener.
Pero hubieron dos que me quedaron grabados y he aquí el motivo de esta Crónica.
El primero de ellos lo escuché mientras caminábamos por la Av. Córdoba (no puedo precisarles hacia qué lado, nací sin el sentido de la orientación, una brújula por favor!) mi panza de seis meses y yo, muy campantes las dos, yendo a dormir la siesta (que solía hacer en el horario de almuerzo) a la casa de mi hermana.
Entonces, como les contaba, un señor de unos cuarenta años, me dice: "hermosa, yo me hago cargo de todo!" No fue grosero, por eso no lo ignoré. Lindo…ni tanto, así que no lo agradecí. Creo que fue original y lo celebré como si hubiese estado en la categoría 4: para mis adentros. Estuve tentada de advertirle al muchacho el riesgo que corría haciendo tamaña propuesta. Que tuviese cuidado, porque alguna iba a aceptar y ahí lo quería ver. Haciéndose cargo de hijos ajenos. No mi querido, usted no sabe lo que dice. No tiene idea. Hacerse cargo es realmente engorroso. Diga otra cosa: se te cayó esto! Qué? El papel que te envolvía bombón (cuac!). Pero andar ofreciendo la paternidad como quien dice la hora, no se lo aconsejo.
El otro fue mucho menos riesgoso. Repartidor de una conocida marca de bebida cola él. Jovencito (eso me hace sentir vieja), buen físico. De la cara ni me acuerdo. Pero de lo que me dijo sí: “venite conmigo, que amor y coca no te va a faltar” (lo cual no es poco). No pude evitar la risa, y él tampoco. Vaya uno a saber cuántas veces lo habrá dicho, pero en mí causó un efecto inmediato de carcajada. Me pareció poético, original y lindo. Se había llevado todo los premios.
Esta vez, la tentación era confesarle, sin más, que no me gusta la coca, que casi no tomo gaseosas, salvo alguna que otra excepción, que prefiero el agua mineral sin gas ( con gas, no es soda?). Y que ni loca me iba con él. Pero no. No lo hice. Tan mala no soy. En cambio, continué riéndome media cuadra más; y pensé, que si hubiese hecho un poco más de calor, quizás me hubiese animado a pedirle una coca light chica de regalo.

Fer

3 comentarios:

  1. Fer:
    Antes que nada: si Valeria es una Mazza, vos sos un una confitería llena de bombones (¿qué categoría?).
    Una duda: el repartidor de gaseosa cola estuvo original. ¿pero cómo iba a ser para que nunca te falte amor y gaseosa toda la vida? ¿le pagan el sueldo con cola o pensaba robar las botellas del camión? Yo pienso que hizo una promesa difícil de cumplir, no por el amor prometido, sino por la geseosa para toda la vida: no tuvo en cuenta la inflación, en unos años iba a gastar todo el sueldo en cumplir con su palabra

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  2. Willy Remasterizado25 de marzo de 2009, 22:38

    Piropeador se nace, la verdad que es un don q se lleva en la sangre, en el ADN. y yo como piropeador me llevo todas las materias a marzo. Por ejemplo, cuando veo un objetivo potable ( mas de 7 puntos en mi escala pajeristica) a unos 50 metros de distancia, pienso el piropo, lo busco, me concentro, trato de recordar uno... y al cruzar mi hombro con el de la dama solo lanzo un timido "Adios Hermosa/Morocha/Rubia/Bombon"...LOOSERRRRR, no nene noooo!!!!! y lo peor de todo es q me doy vuelta para ver si surge efecto!!!! no pelotudo!!!! ni te registroooo!!!! Iluso total...
    Solo una vez una musa, ciega supongo, me ilumino con un pedorrisimo y callejero "tas mas buena q el panqueque con dulce de leche", obviamente tampoco funciono. Y buscando algo de efectividad una vez tire un desubicadisisisisimo "te parto en 8" y no lo van a creer, me miro y se rio!!! inmediatamente deje de mirarla y segui caminando a paso acelerado, no entendi bien que paso...o yo era un poeta...o ella una sorda...o trola...o yo un cagon. me inclino por las ultimas dos.

    Igualmente mi mayor sorpresa con este tema fue al cruzarme a un grupo de chicas, muchas chicas.. algo embriagadas... veo que cuchicheaban entre ellas, yo me sentia un Lorenzo Lamas, creo que hasta infle un poco el pecho...unas risitas timidas invadian el aire, les regale una mirada de telenovela colombiana acompa;ada con una leve sonrisa que dibuja en mi rostro un hoyuelito...ellas siguian sonriendo como sirenas, y yo como Ulises siguiendo mi camino...doy tres, cuatro, cinco pasos, y escucho un violentisimo "hermoso!!! acabame en las tetas!!!"... me quede petrificado, asustado, no entendia nada...
    Ahora que lo pienso confirmo eso de que soy un cagon.

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  3. Este de los piropos es un género en el que los argentos son número uno lejos. Quizá los cubanos arrimen con su gracia sin par, pero la picardía del porteño, del cordobés, del litoraleño gana este rubro.
    Claro que a veces el ingenio es inseparable de la grosería. Inolvidable la tarde en que un chofer de camioneta le confesó a una morocha de caderas ondulantes: "Negra, te chuparía hasta los mocos". Fue hace más de veinte años y entró a la categoría de inolvidable.
    Quiero cerrar sin ser vigilante, pero le sugiero a Fede que revise la heladera: ¿por qué está llena de Cocuchas?

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