lunes, 15 de agosto de 2011

Haydeé


Hace días que vengo soñando con vos, y cada vez que despierto, lamento no tenerte. Quedó pendiente mi visita, mi alcancía de monedas continúa llenándose, pero ya no tiene destino, porque te fuiste antes de que yo llegara, abuela. Qué falta de consideración no haberme esperado cuando te dije tantas veces que para Semana Santa iríamos a verte para que conocieras a Matías.
Tu voz, tan cambiante de acuerdo a tu estado de ánimo, aún resuena en mis oídos, y así te recuerdo, en tus sonidos. Quién me dirá Férnan, con acento en la e, alguna vez en mi vida?
Fuiste una gran abuela, cariñosa, presente a pesar de la distancia, con aciertos y errores que supe perdonar; con vos y el abuelo, pasé los mejores veranos de mi vida y agradezco haber tenido esa oportunidad.
Ahora estás de nuevo con tu gran amor, mi querido abuelo Eloy y desde allá nos están cuidando, lo sé. Los extraño. Mucho. Siempre.

Fer

1 comentario:

  1. En medio de la lectura me quebré, que lindas palabras que elegiste para saludar y hablar con tu abuela. Felicitaciones. Hermosa y emocionante crónica!

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