lunes, 27 de julio de 2009

Fesco pa´chomba


Definitivamente el invierno es la estación menos glamorosa del año. No hay manera, con este frío polar, de no parecer un oso amorfo con tanto abrigo encima.
Admiro a las mujeres que aún en estas circunstancias, se le animan a la pollera.
Hay que ser corajuda para decidir a la mañana, bien temprano, dejar en casa el pantalón y permitirle a la falda salir con nosotras. Yo, si pudiera ponerme un buzo térmico, como los que usa mi papá cuando viaja al Sur, lo haría. No tolero el frío.
Las colchas me pesan en el cuerpo, pero prefiero eso a quedar expuesta a la impiedad de las bajas temperaturas. El viento que se filtra por los ventanales, me hace burlas por la noche y logra ponerme de mal humor. El caloventor, en cambio, me guiña un ojo con su motorcito funcionando a todo vapor; poniendo en riesgo su vida para salvaguardarme de este castigo que es el invierno.
Necesito sol, que caliente con ganas, no estos rayitos débiles que no pueden con su alma. Quiero llegar a casa y que sea de día. Y andar en remera por la vida, sin tener que pasar por el “efecto cebolla” cada vez que llego a un lugar cerrado.
No suelo beber alcohol, pero estaba pensando en algún licorcito de dulce de leche o un rico baileys como para hacerle frente a la factura de gas, que vino sin que nadie la llamara, decidida a darme un buen patatús.
La otra es hibernar como hacen los osos o las tortugas, pero eso me generaría un pequeño inconveniente financiero.
Hay que pasar el invierno, y ni siquiera sé tejer. Para mi fortuna la tengo a mi hermanita, que en cualquier ratito libre, hace una bufanda.
Vuelve/vuelve/primavera/vuelve/vuelve/que te espero/…

Fer (emponchada)

2 comentarios:

  1. Sí, totalmente, el invierno es la estación menos deseada del invierno. Sólo me gustaba cuando estaba en edad de primaria, deseaba volver rápido a casa y tomar un súpercafé con leche mirando los dibujitos.
    No soy friolento, pero este invierno me superó...
    deseo que se vaya rápido y que no moleste más, que vuelva el verano!!!!!!!!!!!

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  2. La civilización humana generó lugares fantásticos, donde todo funciona casi a la perfección y las comunidades viven en bella armonía: Estocolmo, Montreal, Oslo, Helsinki, Copenhagen, Vancouver... Todo muy hermoso, pero paso... Prefiero vivir en el Chaco Paraguayo, un sitio del mundo donde el termómetro nunca baje de 24ºC.
    Otro tema, conozco a esa hermanita de la que hablás. No puede ser más hermosa, pero tiene el defecto de la lentitud: me está haciendo una de esas bufandas de las que hablás, pero al ritmo que va, la voy a estrenar en febrero, cuando esté en Río de Janeiro. Por más que sea carnaval, estar con zunga y bufanda queda más desubicado que Piñón Fijo en un velorio...

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