lunes, 14 de septiembre de 2009

La re piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Mi hija Lara está comenzando a hablar. Eso no sólo marca otra etapa en su vida – y en la nuestra- sino que además me da aviso de que está dejando de ser una bebé rechoncha y comestible para convertirse en una nena.
El otro día escuché a mi marido decir “lo único que le queda de bebé son los cachetes” y si bien es una bendición verla crecer, todo pasa tan rápido que cuesta adaptarse a los cambios.
Lo cierto es que Larita se ha convertido en una verdadera políglota. Algunas cosas las dice en un idioma incomprensible, dónde sólo hace falta el instinto materno para decodificarlo (aunque no siempre funciona) y otras en un español impecable. Hasta ahí todo lindo. Novedoso. Simpático.
El problemita surgió cuando se transformó en un reproductor de sonidos mejor que un mp20. Ahora tenemos que cuidarnos de decir malas palabras y es todo un desafío. Porque hay malas palabras irremplazables. Que tienen su fuerza propia. Que calzan perfecto en determinadas situaciones. Y yo soy de putear mucho. En el top ten está: la reconcha de lora, con la ch bien marcada. Esa es mi favorita. Pero ahora tengo que cambiarla por un “uhh qué lío” “qué tonta” “qué loco”. Porque Lara es una experta en el arte de la repetición; comienza confusa, pero al cabo de dos o tres intentos, lo dice perfecto. Y no puedo permitirme ese desliz, aunque tan gracioso suene.
Lograr ese objetivo, es más difícil que tener una fuente llena de arroz con leche enfrente y no comerlo. Bueno, no sé si tanto, pero es complicado. Trataré de encerrarme en el baño, de poner música de fondo, de bajar el tono de voz. O decirlo en geringoso: lapa repecoponchapa depe lapa loporapa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Fer (censurada)

4 comentarios:

  1. Sobre todo hay que tenr cuidado en no hablar mal de nadie frente a Lara... porque en cualquier momento lo repite y deja mal parado a cualquier. Mira si vos o Fede dicen: "Que pesado que es Pepe", y ella lo repite... chan, tierra tragame!!!!
    Sin duda es hermoso escucharla hablar, ver que ya sabes distinguis los nombres y todo eso

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  2. Tengo la solución: que se junte con su prima Lourdes. Ella es mi censora, no me deja decir ni insinuar ninguno de mis improperios favoritos, como "la concha del mono", "me cago en la gran puta" o mandar a alguien a "la percudida concha de su hermana"...
    Es que ella aborta todo intento con un implacable "No se dice eso", y en ese "eso" te marca claramente que no está dispuesta ni a repetirlo.
    Puede ser muy educada una familia así, pero ... ¡Qué cagada!

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  3. querido aro geraldes, como padre debo decirte que tengas mucho cuidado con los insultos, pero por sobre todo con tu insulto mencionado en tus lineas: "la concha del mono" (?????) q es eso!!! ademas de maleducar a las futuras generaciones los queres perturbar psicologicamente?????

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  4. Supongo que un año después ya te habrás aprendido las puteadas más educadas del mundo. Te dejo mi aporte, por si necesitás variantes:

    *¡Qué lo tiró!
    *¡Ufaaa!
    *¡La pucha!
    *¿Cómo puede existir tanta maldad? (Copyright Silvio Soldán)

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