jueves, 14 de julio de 2011

Yo he visto a la luna buena besando el cañaveral...


En unas bicicletas recubiertas con forma de hoja, estaban ellos con unos gorros verdes y ellas con polleras, botas y sombreros, promocionando al Jardín de la República para las próximas vacaciones de invierno.
Todos con una sonrisa en los labios, repartían folletos que los transeúntes agarraban, más por cortesía que por interés.
Había varias promotoras, todas hermosas. Pero sólo una me llamó la atención, y no por su belleza. Estaba llorando, a moco tendido, desconsolada, con los ojos hinchados y una angustia contagiosa. El sombrero de ala ancha, no lograba ocultar su tristeza, y ella seguía haciendo su trabajo como podía.
Daban ganas de decirle, andá a sentarte, quedate tranquila, no te preocupes por seguir entregando esos papelitos con paisajes de cuentos.
Ninguna paisana compañera suya le hizo tal ofrecimiento y así siguió ella, llorando, hasta donde fui testigo.
Era tal el contraste, que me pregunté cuántas veces miramos hacia otro lado, hacemos oídos sordos al llanto evidente, a la congoja sin consuelo, al puchero sin edad.
Ella estaba ahí, y el resto parecía no registrarla; en cambio y a modo de obediencia debida, continuaban sumidos en su rol de promover el turismo norteño.
Esto es un puñadito de la indiferencia de la cual somos parte, de una u otra manera.
Miramos al deforme de reojo, porque incomoda ver nuestras propias deformidades.
Pasamos de largo por el pobre, porque nos dan miedo nuestras propias pobrezas.
Lloramos sin que nos vean por los niños desamparados, mientras nos tapamos con veinte frazadas y rezamos por ellos antes de acostarnos.
Vamos a morirnos de frío, me dijo mi hermana el otro día… No, nosotros de frío no vamos a morir, ellos, los que están en la calle probablemente vayan a morir.
Ufffff…me cansé… todos los que tengan algo para donar, ropa, frazadas, colchones, calzado, avisen que ya tengo un par de bolsas, y me faltan algunas más para salir a repartir.
Gracias!

Fer

2 comentarios:

  1. "...sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente..."
    Un himno

    ResponderEliminar
  2. Impresionante amiga! Escibiste con gran sensibilidad una triste realidad!Felicitaciones por el don de la palabra!

    ResponderEliminar