martes, 23 de marzo de 2010

Nada es lo que parece


Siempre odié ser “la nueva”. Desde chica, desde siempre. Es un rol complicado, incierto y agotador.
Era julio del año 1987, yo tenía seis años y era la nueva en una escuela de guardapolvos blancos y desabrochados, chicos corriendo enloquecidos y maestras gritonas que contrastaba de cabo a rabo con mis zapatos recién lustrados, mi pelo recogido bien tirante y mi delantal blanco impoluto y perfectamente planchado por mi mamá.
En el primero de los dos recreos que teníamos, un compañerito se me acerca y me da un corazón rojo, chiquito, hecho en papel; nunca le dije gracias, en cambio lo miré furiosa y roja de vergüenza fui directo hacia el tacho de basura donde lo dejé caer, indignada. Qué tanto. Cómo se atrevía. No me había dicho ni hola y ya me entregaba un corazón.
Él me miraba sin entender mi enojo, sin hacerse cargo de su desfachatez.
Toda esa barbarie era demasiado para la nena recién llegada de un colegio de monjas en Tucumán que era yo.
Cuando entramos al aula, no podía ni mirarlo, estaba paralizada. Me senté sola en el banco, intentaba concentrarme, pero no podía. El corazón ocupaba el cien por ciento de mis pensamientos.
Al día siguiente, una compañera me pregunta "por qué no viniste ayer al cumpleaños de Fulanito?"
Recién ahí me di cuenta que el corazón no había sido una demostración de amor, sino una ridícula tarjeta de invitación.

Fer (avisaaaaaaaaa)

7 comentarios:

  1. Jajajajajajajaja!
    qué buena historia! Beso Fer! Ceci

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  2. En algún diván de algún psicólogo, hoy un hombre estará buscando el origen de su angustia, el génesis de esa sensación de rechazo que lo persigue hace años...
    ¿Qué es eso de andar dejando corazones rotos?

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  3. Qué momento!!! Me imagino al pobre pibe en el momento que la nueva compañerita le tiró a la basura la invitación!!! Yo en su llugar hubiera insistido... le hubeira dato otra tarjeta de invitación... creo que el pibe era un tímido en potencia
    Excelente y linda historia

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  4. menos mal q no quizo darte un beso de bienvenida si no lo tirabas al pibe al tacho de basura tb!!!!!!
    Muy dura, muy rigida, estabas prejuzgando, no?

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  5. buenisimo amiga! me mate de risa!!!! besos!!!

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  6. Jajaja...y cuando caí yo, nueva como en tantos otros colegios después, a un colegio de guardapolvos azules ¿¿¿???(igual confieso que me alegré el otro día al ver uno gris con cuello a cuadrillé y no era de jardín)!!; tuve el placer de que fueras mi compañera de banco!
    Te quiero Fer.

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  7. hola, voy a mantenerme en el anonimato, te pido perdon, pero yo soy a quien le destrozaste el corazon (literalmente hablando) al tirar esa romantica tarjetita de cumple.
    gracias a tu actitud, nunca mas pude dirigirle la palabra a una mujer. lustros de terapia no logran eliminar de mi retina tus dedos rompiendo mi tarjetita...snif. Casi me hago cura, pero por suerte encontre el amor en los chocolates. sin mas me despido.

    Ricardo F.

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